Sábado, 30 de julio de 2005

Mi admiración por Woddy Allen me llevó directo a su estatua cuando estuve en Oviedo, España, en junio pasado. El cineasta ganó en 2002 el Premio Príncipe de Asturias de las Artes y un año más tarde se emplazó esta escultura de su persona a tamaño real.
Allen dijo que "Oviedo es como un cuento de hadas". Pienso que no se equivoca en nada.
Y en relación al autor de la escultura que adorna la calle Milicias expresó: “ha sabido captar perfectamente la expresión de ansiedad que mi rostro ha adquirido con los años”.
Por: Rubén Pinella | General | Comentarios (2) | Referencias (0)